Profil de JoaquinDown Where I AmPhotosBlogListes Outils Aide

17 juillet

Soy un colado

     Tan ditintos que uno come chile poblano y una el all-i-oli y tratando de saltear un océano se encuantran estas dos personas un tanto disparatadas como para atreverse a tentar el corazón del otro y aunque la una no comparte mi gusto por las Serpientes y el otro mi adoración por andar como diosito nos trajo al mundo los estimo y me muero (en sentido figurado) por verlos (y sí VERLOS) con mis propsios ojos dandose un abrazo que dure toda una vida, pero como todavía no llega el día mejor me confromo con fastidiarlos, al fin y al cabo mi conciencia mide menos que una mantis religiosa.... no se cansen, todo camino lleva a algún lugar.... y no, no me gusta el aguacate, soy alérgico.
19 février

Setenta veces siete

     Al principio parece sencillo  responder, pero no lo es tanto, a veces son mucho siete espacios que llenar, a veces pocos.

 

Siete cosas que haría antes de morir:

 

  • Tomarme un café en Els quatre gats.
  • Publicar un libro.
  • Releer todos los libros que he leído alguna vez.
  • Escuchar todos mis discos sin saltarme ninguna de sus canciones.
  • Decirle a las personas que quiero que las quiero y por qué las quiero.
  • Encontrar a quien darle todas mis cosas.
  • Decirle a todos que me voy lejos y que no sé si volveré.

 

Siete cosas que hago bien:

 

  • Sé guardar un secreto.
  • Se me facilita dar explicaciones, creo.
  • Sé escuchar.
  • Creo que escribo medianamente bien.
  • Ayudar (siempre y cuando no se trate de dar consejos) a quien me lo pide.
  • Ponerme triste por nada.
  • Ser leal.

Siete cosas que no sé hacer o que no puedo hacer:

 

  • Fingir.
  • Dar consejos.
  • Contar un chiste.
  • Hablar de mi mismo.
  • Bailar.
  • Recordar rostros y nombres de calles.
  • Tengo una pésima caligrafía (Creo que soy un zurdo reprimido)

 

Siete cosas que me encantan:  

  • Escuchar una canción que me gusta una y otra y otra vez.
  • Las mañanas lluviosas.
  • Caminar en una noche lluviosa.
  • “In my secret life”
  • La sierra.
  • Un cielo estrellado.
  • Viajar.

 

Siete cosas que odio

  • Los políticos.
  • El hit número uno de todas las radios.  
  • La gente prepotente.
  • A la gente que deja a sus perros en la calle
  • A los perros que me ladran en la calle.  
  • La mansedumbre de las palomas en los parques (todos los extremos son malos, je)
  • El tedio

 

Siete personas que desearía que hicieran este formulario

  • Yo, hace yo hace 15 años
  • Ray Bradbury
  • Edgar Allan Poe
  • Joaquin Sabina
  • Leon
  • Leonard Cohen
  • Yo veintisiete años despues

 

 

Blog


12 juillet

Hello, my love, and my love, goodbye...

 

      El diesisiete llegó, y pasó el seis irremediablemente. No hay mucho que se pueda contar, como esas palabras de Laura que Santome nunca quiso escribir en su diario.  Y lo que se pudiera decir, desmerece en un listado. Y desde el siete, comenza a llover en el desierto.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 novembre

Gracias a octubre

‘Es imposible’, decimos. Y usamos esta palabra sin ser conscientes de lo rotundo de su significado, de lo desesperanzadora que es. Imposible es lanzarse desde un acantilado y volar batiendo sólo los brazos, o hundirse en el mar y pretender que nuestros pulmones respiren el agua. Es imposible atravesar un desierto bebiendo la arena o llegar a tocar la luna sólo de un salto. Es imposible que un muerto reviva o viajar a través del tiempo. Ciertamente, hay muchas cosas que son imposibles, pero no tantas como las que nosotros insistimos en creer.

 ‘Es una locura’, decimos también. Y usamos esta palabra sin percatarnos de lo denigrante que es. ¿Por qué arriesgarse es una locura?, ¿por qué atreverse a hacer lo que nadie suele atreverse a hacer es motivo de espanto? ¿Por qué tiene que ser la razón la sensata y el corazón el ido?, ¿por qué si escuchamos los latidos del pecho somos locos y no héroes?

Estamos confundiendo la sensatez con la cobardía, disfrazamos de imposible lo que sólo es difícil, y nos acomodamos en esta certeza. Lo que tildamos de imposible lo convertimos en sueño y a ellos recurrimos con cierta nostalgia a través del recurrente ‘¿y sí en aquella ocasión yo….?’ Pero sólo son sueños, y nos sonreímos al imaginarnos haciéndolos realidad.

 No somos valientes, no somos pacientes. Convertimos en enemigos al tiempo y a nuestros deseos. Nos amparamos en ciertas normas, en muchas pautas sociales y familiares, en lo que se espera de nosotros, y acallamos lo que grita el corazón por no encararnos con nuestro entorno. Nos llamamos, entonces, sensatos. No cobardes.

 O quizás ocurra que en este mundo no haya nada que interese a nadie lo suficiente como para arriesgarlo todo. O quizás es lo que nos quieren hacer creer.

 ¿A qué viene esta disertación? Pretendo romper una lanza a favor de los sueños y de los instintos, del corazón, contra lo que creemos imposible y contra el tiempo que es tirano. A favor de los locos que deberían de ser aclamados héroes, de los que se arriesgan, de los que son capaces de cruzar un océano escuchando los latidos de su corazón y de los que después se consumen de pena pero resisten y aguardan una nueva oportunidad; porque desfallecer, rendirse ante lo dilatado del tiempo es lo común, y también, lo más cómodo y cobarde.

 Pero nosotros somos y seremos héroes. Ni locos ni soñadores. Héroes. Para bien o para mal. Nos de o nos quite el tiempo la razón.

 Hemos sido héroes. Volveremos a serlo.

 

26 octobre

14 y 24, ese parèntesis

     ¡Hola a todos! Estamos de regreso.  Me gustaría explicar más a fondo el motivo de nuestra ausencia, pero para entenderlo mejor creo que hay que contar además un poco de nuestra historia, la de Niome y la mía.

     Hará un poco más de dos años, Niome y yo nos conocimos en un foro como tantos que hay en la red, de fantasía épica, en el cual los participantes colaboran entre sí para crear una historia en conjunto.   

     Un día apareció en la posada del pueblo una elfa invitando tragos a los congregados, y sólo un mercenario empobrecido aceptó la invitación. Cada uno con y a travès de su personaje, una elfa peregrina de un reino desconocido, y un caballero andante de negra armadura, llegamos a conocernos uno al otro.

     Y así comenzó todo.

     ¿Quién iba a creerse que hasta las acciones más pequeñas pueden guardar consecuencias tan grandes? Tal vez nada de lo que hacemos en la vida es tan trivial en el fondo.

     Comenzó una gran amistad entre nuestros personajes, ellos fueron el puente hacia nosotros, hacia sus creadores. No fue difícil que surgiera la misma amistad entre Niome y yo. No sé exactamente cómo fue, pero no fue difícil.

      Con el tiempo esa amistad  o simpatía primera, fue ganando en profundidad, se fue haciendo fuerte, y el océano que nos separaba, a la par que comenzaba a verse como un obstáculo enorme, insalvable y quizás absurdo salvar, comenzaba también a verse pequeño, fácil de esquivar...y necesario.

     La última noche del 2005, entre los deseos de las uvas (aceitunas), entre los propósitos formulados en silencio al dar las doce y recibir abrazos, estuvo éste: acortar las distancias.

     El trece de octubre de este año a las ocho de la mañana  (4:00 p.m. hora Barcelona) tomaba el primero de cuatro aviones que me llevarían a destino. Y en la noche del catorce alrededor de las once y treinta de la noche (3:00 p.m. hora hermosillo) cobijado por la mirada de una pajera madura y sonriente, un sueño se hacía realidad.
     Les compartimos un poco de ese sueño:
 
 
 

29 juillet

Por qué cantamos

     Aquí había escrito una especie de discurso que te recibiera, te felicitara, te hablara del sentido de la vida (como si yo supiera) y te dijera entre otras cosas, lo muy contenta y orgullosa de ti misma  que debías estar siempre, pero sobre todo,  en tu cumpleaños. Todo eso enmarcado en un poema de Benedetti.

     Lo borré.

     No quiero hacerte sentir orgullosa de ti misma, o convencerte de que el tiempo no ha pasado en vano, sino que los años han forjado a la persona más increíbles que conozco, o que la vida se hace de pequeños momentos, pequeñas tristezas,  diminutas alegrías que hay que atesorar; ni tampoco halagarte diciéndote que bien puedes pasar todavía por una dieciochoañera. Todo esto así es, te lo creas o no, te convenza o no. Y si tú no, nosotros, los que te conocemos, sí nos sentimos contentos y orgullosos, e increíblemente afortunados de haberte tenido un año más, y guardamos la esperanza de poder acompañarte en tu día a día otra vez. Pero sería más agradable si te pasas a nuestro bando y nos acompañas en el sentimiento.

     Un  beso y un abrazo muy fuerte. Muchas felicidades,  Niome. 

 

21 juillet

14 y 24, ese parèntesis

 Octubre 2006

                                                                                                                                                  

  

                                                                                                                                                  

 

                                                                                                                                                   

 

                                                                                                                                                   

 

                                                                            

 

                              

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                  

                                                                  

 

                                     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                   

 

                                                                                                                                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                     

                 

                                                                       <<Volver>>    

Siete

He decidido responder a un desafío. Siete preguntas y siete respuestas para cada pregunta.
No suelen gustarme este tipo de cosas, las miro siempre como una tontería; sin embargo, al proceder de alguien a quien tengo en muy buena consideración he decidido responder.
Ahora puedo decir que más nos valdría a todos hacernos de vez en cuando este tipo de preguntas para descubrirnos lo que ya sabemos y, sobretodo, remediarnos en determinados aspectos.  
 
SIETE COSAS QUE HARÍA ANTES DE MORIR
  • Dejar de trabajar (fundamental) para terminar mi obra postuma
  • Viajar rápidamente a Hermosillo
  • Sincerarme en cuanto a todo y a todos, para bien y para mal (¿qué más dará al borde de la muerte?)
  • Hacer lo que se me pase por la cabeza sin pensar en nada ni nadie.
  • Nadar, nadar y nadar en una piscina de agua caliente.
  • Llorar sintiendo que debería haber hecho demasiadas cosas
  • Dejarme morir en La Fageda

SIETE COSAS QUE HAGO BIEN

  • Escribir (creo)
  • Escuchar (creo)
  • Aconsejar (creo)
  • Trabajar (lo sé)
  • Dar (a quien se lo merece)
  • Querer (a quien se lo merece)
  • Llorar (siempre que lo necesito)

SIETE COSAS QUE HAGO MAL

  • Detestar a los ignorantes voluntarios (debería ignorarlos)
  • Hundirme rápidamente
  • Carecer de confianza en mi misma
  • Poseer un exceso de meticulosidad
  • No confiar en (casi) nadie y confiar demasiado en 'casi'
  • Cortarme las alas
  • Estar demasiado pendiente del qué dirán

SIETE COSAS QUE NO SÉ HACER

  • Decir lo que pienso (por miedo a herir)
  • Confiar en mis habilidades (por miedo a defraudar)
  • Contar sin calculadora
  • Comenzar a leer un libro sin haber ojeado antes el final
  • Irme del trabajo sin haberlo dejado todo finiquitado
  • Olvidar
  • Vengarme

SIETE COSAS QUE ME ENCANTAN

 

  • Nadar en la piscina, sólo en la piscina... nada de mar.. ¡odio nadar en el mar!
  • Baños y duchas con agua muy caliente
  • Caminar
  • Tomar fotografías
  • Leer
  • Barcelona
  • Escuchar música instrumental

SIETE COSAS QUE ODIO

  • Salir tarde del trabajo
  • Que me digan que me calme cuando estoy nerviosa (#&@"/*#)
  • Que la gente presuma de su ignorancia, de la cantidad de drogas que consume, de las veces que se emborracha, de las personas con las que se acuesta y de lo gloriosa que ha sido una pelea.
  • Gritar y pelearme
  • Las conclusiones precipitadas
  • El sentimiendo de posesión y los celos
  • Creo... sospecho que... Mercabarna

SIETE PERSONAS QUE DESEARÍA QUE HICIERAN ESTE FORMULARIO

Me temo que no conozco a tanta gente.... Haciendo un esfuerzo:

 

6 janvier

Las desiertas abarcas

     Recuerdo un cinco de enero por la noche. ¿De esto hara qué quince, dieciséis, diecisiete años?... Es el único cinco de enero que recuerdo de mi infancia. No recuerdo el amanecer del seis, ni tampoco recuerdo lo que pediamos Miguel y yo en esas cartas a los reyes magos (y ahora que intento recordar no estoy seguro de si, en vez de ecribir lo que les pediamos, simplemente lo dibujabamos. De ser así, debí haber pedido algo sencillo, unos zapatos sin cordones, una pelota no muy redonda, un cinturón... nunca fui un dibujante muy diestro) Recuerdo que nos quitamos uno de nuetros calcetines (No muy limpios por lo que nos cuenta Oralia) metimos las cartas en ellos y los colocamos afuera de la casa, dentro de unas macetas que había en el porche... (La mayor parte del procedimiento lo inventamos nosotros me parece)

     Yo he olvidado el resto. No recuerdo haberme levantado ilusionado buscando lo que los reyes nos habían dejado, ni si me dolio encontrar tan sólo en el mismo sitio los calcetines, intactos (Eso sí, endurecidos por el rocio congelado que los abrazara en la madrugada). Pero nos cuenta Oralia que lo hicimos: nos levantamos y encontramos que los reyes no nos habían dejado nada, y le preguntamos el porqué. Y ella, algo dolida por nuestro desconcierto infantil, y buscando la mejor manera de no afectarnos demasiado la inocencia, nos dijo que los reyes sí vinieron por la noche, pero los calcetines estaban tan sucios y apestosos que seguramente no se habían atrevido a acercarse por las cartas. Creo que en su momento era un argumento de mucho peso, pero ahora me hace mucha gracia.

 

31 décembre

FELIZ 2006!!!

Para todos, feliz 2006!
 
Esto es típico y tópico: que todos vuestros deseos se hagan realidad.
Esto también es típico y tópico: que todos vuestros propósitos puedan llevarse a cabo.
 
Pero os lo deseo con toda la sinceridad del mundo. Feliz 2006!!! A disfrutarlo, a vivirlo, a  aprovecharlo, a pasarlo a lo grande que sólo pasará una vez!!
 
Felicidades!
 

23 décembre

Literatura

He recibido un envío aéreo. Los aduaneros han compartido conmigo la inmensa alegría se saberme pensada en la otra punta del mundo. Incluso, ansiosos por no demorar mi alegría, han abierto todos los paquetes para que no tuviera que malgastar ese precioso tiempo... Supongo que con tanto terrorista, traficante y mala gente en general, de esa que ni en navidades se reforma (¿por qué debería hacerlo por otra parte? ¿tan real es el espíritu navideño que puede transmutar almas siniestras en redimidas?), no pueden arriesgarse a que desde México llegue a España un ¿Quiere ser BinLaden? Manual para futuros terroristas o un Fabrique en casa su propia droga sintética o una Agenda de futuras entregas de armamento en la madre patria...
 
Nos conocemos desde hace ya más de un año.
 
"Tendra que disculpar a los ciudadanos de esta isla, tal vez sea por el agua o tanta flor, pero tienen la costumbre de entrar en coma de vez en cuando y parece que en el pueblo se sufre de un autismo cronico y contagioso, asi que no le extrañe que no sea tan agradable la charla.
      Perdon, permitame presentarme, mi nombre es Thurin Thurambar, hijo de Hador, y estoy viviendo en esta posada ya hace tiempo, quizas pronto me mude al faro, siempre he sentido nostalgia por el mar.
       Un placer, señora Niome y si alguien la molesta o tiene el animo de invitar otra ronda, cuente con un servidor."
 
Y desde entonces, días-noches, noches-días, cambios horarios, madrugones y noches trasnochadas. ¿Acaso no ha sido divertido?
 
Pero, ¿qué somos? (Voy a usurpar una idea) Somos ojeras, mapaches, conejitos con colitas de algodón, somos garrapatas, y camadas usurpadoras, once, trece y diez, sobrinos, sobrinas, ¡Correos!, posts, Wires, ¡ACENTOS!, Fernando ¿Hermosillo?...no, ¡Delgadillo!, somos muchos iconos, asgad,asg,asda, buscaminas, jefes sin escrúpulos, La Celestina, La Sombra del Viento, Gudú, puerquitos, esperanzas, bromas, ¡chistes! '¿Hospitales infantiles? ¡Tí!', somos un mapa donde batallaban fondos y letras, un embajador, una sacedotisa, El Principito, ángeles, una webcam, Bona nit, una camisa de leñador, un traje oriental, El Cartero del Rey, Amelie, sueños, ¡Sartre!, ¡Foucault!, excelentes, A, A+, ¿existe la historia?, ¿es legítima la tenencia de armas?, Quiroga, Rulfo. Una araña sube por la cañería pero llueve y se moja, ovejas blancas. Sesiones de cine en soledad, impresiones, ¡arriba el messenger!, virus, admiración, proyectos...
 
Las palabras construyen nuestra historia. Quedamos reducidos a ellas. Las hemos enumerado, ¿cuántas más podríamos listar? Somos literatura, amamos la literatura. Qué bonito es todo esto.
 
Gracias por la carta, los libros y la oveja. Feliz Navidad.
 
 
Niome
 
 
PD: Miguel Ángel, gracias por enviarme tu libro Icaria. Prometo leérmelo detenidamente. Es todo un honor.